Miedo, miedo y más miedo

Debo decir que la mayoría de las murejes con las que trabajo tienen algo en comun:  Tienen miedo.  Miedo a se que viene, al desconocimiento y lo que la vida mediática se hoy en día les ha presentado sobre el proceso de parto y nacimiento.

Muchas de nosotras soñamos con ese momento, algunas lo posponemos por otras metas personales a otras nos llega sin necesariamente querlo y a otras les cuesta muchísimo lógralo.  Pero lo cierto es que cuando llega muchas nos vemos consumidas en la anciedad y la anticipación de qué pasará. ¿Cómo será el parto? ¿Seré buena madre?

Nos preocupamos por hacer cada curso, comprar cada noveleria, hacer celebraciones, (el otro día escuché de una fiesta de revelación de sexo ??) y asegurarnos que materialmente no nos haga falta nada para criar a nuestro hermoso bebé.

La realidad es que se necesita muy poco en cuanto a lo material.  Con un poco de ropa, unos pañales y una que otra cosa para el aseo del bebé es todo lo que se necesita.

Pero volviendo al tema del miedo.  Tenemos miedo de Parir, miedo de amamantar, miedo de criar, miedo de engreir, miedo de no complacer a otros etc etc etc.

¿Porque tenemos miedo a darle progresión a la vida? ¿A perpetuar la especie humana? Si las mujeres no supiéramos hacer esto, el especie humana ya se hubiese extinguido.

Debemos confiar, confiar en que podemos. Y tal vez retroceder un poco en la tecnología y simplemente disfrutar el proceso sin questionarlo.

El dolor es algo que siempre estara presente.  Todo ser humano sentirá dolor en algún momento de su vida. Tanto dolor físico, cómo dolor emocional. No es algo que podemos evitar y el resistirnos al dolor, el no querer tener dolor en ciertas situaciones solo agrava la sensación.

El parto es un evento que duele.  Duele, si. Pero el resultado es esa vida que es parte de nosotras, algo que nosotras construimos dentro de nuestro propio cuerpo y lo sacamos mediante un proceso llamado el parto, dar a luz. Alumbrar una nueva vida.

Este es un momento que nunca jamás olvidaremos y que nos dará fuerza para seguir enfrentando todo lo que la vida nos pueda traer. Y si viene con dolor pero un dolor que no es patológico. No viene de enfermedad o desbalance, viene porque abrimos paso a una nueva vida. Nada que una mujer no pueda asumir.

Nos han hecho creer que no podemos, que no seremos capaces, que somos débiles. Pero repito una cita que vi una vez en Facebook: “nadie sabe lo fuerte que es, hasta que ser fuerte es la única opción”.

Si podemos. Podemos porque somos fuertes y el dolor será pasajero.

A disfrutar de nuestra gravidez y a partir sin miedo.

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