Celebremos la lactancia materna de forma imparcial

Se acerca la semana mundial de la lactancia, y todos quienes trabajamos en este tema empezamos a hacer nuestras preparaciones para los eventos.  Eventos llenos de charlas, tetadas simultaneas, premios, regalos, etc.  La semana mundial de la lactancia es un oportunidad para difundir sus beneficios y hacer conciencia de su importancia. Este año el lema es “Lactancia Materna, Pilar de Vida.” Los objetivos de la semana mundial de la lactancia para este año 2018 son:

  • Informar a la población.
  • Anclar la lactancia como un pilar de vida
  • Promover el trabajo conjunto y en red de personas individuales y organizaciones.
  • GALVANIZAR medidas para promover la lactancia materna como parte de una buena nutrición, seguridad alimentaria y reducción de la pobreza

Quienes nos hemos formado en Lactancia Materna conocemos el Código de Comercialización de sucedáneos de la leche materna, que tiene un nombre largo e intimidante, pero es un código que prohíbe que se haga promoción, o como dirían hoy en día marketing, de productos que puedan atentar en contra de la lactancia materna, estos son las leches de fórmula y los biberones.

No entraré en detalles sobre el código, sin embargo, el código es lo que es porque está basado en evidencia científica, evidencia que demostró que cuando no se hace promoción de estos productos, tanto leches de fórmula como biberones, los índices de lactancia mejoran, y cuando los índices de lactancia mejoran, la salud de los pobladores en general mejora. Para toda sociedad, tanto las ricas como las pobres debería ser de suma importancia que sus poblaciones amamanten para de esta manera asegurarse una población más saludable en futuro, no lo digo yo, lo dice la evidencia científica.  Algunos pensarán que es una medida exagerada, pero se trata de la salud de los niños, la salud de quienes en el futuro serán adultos.  Suena drástico, pero se trata de mejorar la salud de la población, de un grupo de personas, personas vulnerables a los mensajes promocionales que pudiesen influir en si un niño lacta o no.

Este es un texto traducido de un artículo publicado en Maternal and Child Nutrition en agosto del 2017

“Una madre no está obligada a amamantar a su hijo, pero nadie puede interferir con el derecho de la madre a amamantar a su hijo. Las mujeres tienen derecho a información precisa e imparcial necesaria para tomar una decisión informada sobre la lactancia materna y el derecho a un ambiente que les permita llevarlo a cabo. La importancia de la lactancia materna ahora se entiende ampliamente. Reduce la mortalidad infantil, aumenta la cognición infantil, mejora la salud materna e infantil y fomenta el desarrollo económico.”

Esta cita menciona que las madres tienen derecho a información precisa e imparcial, cosa que no es posible cuando se involucra a empresas que venden fórmulas y biberones que quieren vender sus productos, y al hacerlo ponen en riesgo las lactancias de los bebés.

El código no está en contra de las ventas de sucedáneos y biberones.  Habrán bebés que tienen que tomar fórmula, habrán madres que opten por no dar de lactar, pero el tema aquí es no poner obstáculos a quienes pueden y quieren hacerlo. Y está demostrado científicamente que la introducción temprana de fórmula con un biberón pudiese disminuir al duración de una lactancia.

Los que nos hemos formado en lactancia hemos hecho un compromiso por adherinos al código y no aliarnos o recibir auspicios de marcas relacionadas con productos mencionados en el código.

A celebrar la semana mundial de la lactancia, a hacer conocer a la sociedad todos los beneficios que este “Pilar de Vida” ofrece, pero sin sesgos, de forma precisa e imparcial.

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